

“Pido un brindis, un brindis por olvidar: aquellos momentos en que el orgullo pudo más que el sentimiento del querer y cariño, por los instantes en que el miedo a lo malo que pudo pasar paso por encima de las posibles alegrías que se hubieran dado, un brindis por lo que amamos en secreto porque el miedo hizo esconder a la felicidad, el amor, el cariño y el sonrisas que nacerían de aquel amor, por aquellos minutos en que pensamos en vez de simplemente sentir, por los amores del pasado que terminaron siendo olvidados, un brindis por aquellos flechazos que Cupido pensar perfecto y terminaron erróneos, por los cortos instantes en que la razón fue tan fría e inteligente que pudo callar al amor, brindemos por aquellos que seguimos amando a una persona después de saber que no hace daño, por aquellas copas y tragos que buscan aliviar el dolor que una persona dejo en algún corazón, un brindis por aquellos que piden paz y van a la guerra, por aquellos que dijeron ser amigos y solo te lastimaron cuando ya estabas moribundo, por las promesas que dicen ser cumplidas y quedan destrozadas por no darle el valor necesario a la palabra, por ya no recordar aquellas personas que solo nos traen dolor, por dejar de sentir aquella dolorosa sensación de que hablarle a ese persona solo la molestara. Un brindis para aliviar aquellos amores que ya no pueden estar juntos, Por esas personas que tienen mucho que dar pero nadie las ha recibido, por aquellas que siempre dan y aun no reciben, por las personas que perdimos y no llegamos a despedirnos, un brindis por aquellas momentos en que tenemos el alma destrozada y buscamos más dolor escuchando música de despecho para tenerla de fondo, brindemos por esos sueños rotos, por esos sueños que han sido robados y por esos sueños que no pudieron ser soñados.
Para terminar la velada me levanto y pido otro brindis pero esta vez pido que alcemos las copas y los vasos para brindar por recordar: aquellas sonrisas que te hicieron saber que siempre habrá motivo para reír, Por la familia, brindemos por las madres, los padres y los hermanos, por aquellos amigos que se han convertido en parte de tu familia y darías todo por verlos reír, porque sabes que ellos darían todo por verte feliz. Por aquellas personas cuya presencia funciona mejor que cualquier medicina contra el dolor o tristeza, por aquellas personas que creen en Dios y un brindis para aquellas personas que Creen en sí mismas. Un brindis por no olvidar aquellas noches de copas con las amistades que te dejaron claro que siempre puedes ser feliz, por aquellas amores que comienzan y acaban pero continua la amistad, por aquellos momentos inolvidables, brindemos por no olvidar aquellos momentos perfectos que se dieron por casualidad o por el destino, siempre tener en mente aquellos abrazos que te dieron más calor que el propio sol, por aquellos besos en los que oíste campanas, fuegos artificiales y cantar a los ángeles, brindemos con una sonrisa en el rostro por aquellas personas que te hicieron y te hacen sentir que al estar con ella no importa si el mundo se acaba porque solo su presencia importa, por aquellos amores que a pesar de la distancia se siguen amando, Bridemos por estar orgullosos de esas veces que el carrazón pudo más que la razón, por aquellos en que el orgullo fue doblegado por el cariño hacia algo o alguien importante, por esa sensación de orgullo que nos da saber que el miedo desapareció por creer que es posible ser feliz si lo intentamos, por esos instantes en que damos todo porque sabemos que la nada es mejor que conseguir lo que más quieres dándolo todo.
Un brindis para alegrarnos de terminar esas madrugadas de insomnio solitarias y empezar a estar acompañado, por los que aunque no somos amados seguimos creyendo en el amor, por aquellos romances que nunca terminaron de amar, por esos sueños que sabemos que son imposible pero seguimos luchando por ellos solo para decirle al mundo que logramos lo imposible, por aquellos insomnios que fueron empezando gracias a no tener suficiente tiempo de pensar en una persona, por aquellos poemas en los que se siente que dejamos el alma y nos hace sentir la paz que tanto buscamos. Levantemos los tragos por aquella felicidad que aunque esta oculta en tristeza sale a la luz en esos momentos perfectos, por esos amores que surgirán al conocer a las personas adecuadas, para brindar por aquellas peleas tontas que terminan en la cama, por aquellos disgustos que fueron solucionados con besos, por deseos que son lanzados al aire con la esperanza de que se hagan realidad, por los enamorados que nacen a cada minuto en este mundo, por aquellas personas que te roban el aliento y luego te lo devuelve por felicidad, sonrisas y amor. Brindemos por tener claro que así como la música nos hace sentir mal, nos puede sacar de los sentimientos más dañinos y llevarnos a los sentimientos más hermosos que existan. Por último brindemos seguir teniendo aquellas miradas que nos dejan perdidos en ellas, por aquellas carisias que nos erizan la piel y deseamos que nunca paren, y por aquellos motivos por los cuales faltaron por nombrar pero no dejan de ser recordados.
Y si tienes algo por lo cual brindar alza tu copa y no lo dudes solo brinda.”













